LA HINCHADA FIEL

jueves, 10 de mayo de 2012

Anécdota futbolística: Jacobo Urso, el “Prócer” de Boedo



Jacobo Urso, el "Prócer" de Boedo

Muchas veces escuchamos en el argot futbolero la trillada frase: “Hay que dejar la vida en la cancha”, pronunciada a menudo  por periodistas e hinchas  hacia los futbolistas, pero lo asombroso del asunto es cuando pierde el sentido figurado y se deja literalmente la vida en el campo de juego.

El futbolista Jacobo Urso, nacido en Dolores, Buenos Aires, el 7 de abril de 1.899 se enroló en las filas del naciente club San Lorenzo de Almagro, situado en el barrio de Boedo. En apenas un año (1.914 – 1.915) Jacobo ascendió de sexta a tercera categoría –algo inusual para la época- y debutó finalmente en el plantel estelar a la edad de 17 años.   

Luego de varios partidos memorables del mediocampista izquierdo, recibió su primer llamado a la selección Argentina en 1.919, convirtiéndose en el primer futbolista de SanLorenzo convocado a la selección absoluta.

Transcurría la décimo tercera fecha del torneo amateur de Argentina, jugada el domingo 30 de julio de 1.922 y San Lorenzo se enfrentaba al Club Estudiantes de Buenos Aires.

A pesar de su posición de volante por izquierda, aquella tarde Jacobo tuvo que ocupar el puesto de volante central, pues su compañero  Luis Vaccaro, quien habitualmente operaba en el puesto, se encontraba lesionado. Con la responsabilidad de un oficio poco común para él (labores de marca) estaba dispuesto a no hacer notar la ausencia de Vaccaro.  

En el primer cuarto de hora del partido Jacobo busca una pelota en el medio sector con tal vehemencia que le fue imposible evitar el choque contra los adversarios Comolli y Van Kammenade. Urso tardó varios minutos en reincorporarse y tomándose el costado respiraba con dificultad el aire que se mezclaba con la sangre expulsada a causa del violento golpe.

Sin embargo, rehusó abandonar el terreno de juego para no dejar a su escuadra con 10 jugadores, ya que los cambios no estaban permitidos en aquel entonces y continuó en cancha pese a la insistencia del entrenador y compañeros. Aceptó un pañuelo para contener la sangre y premio a su heroico esfuerzo cuando faltaban 15 minutos para terminar la contienda realizó un pase al área a su hermano Antonio quien derrotó al arquero rival y decretó el definitivo 1 a 0.

Debido a su acción extrema quedó desmayando en el suelo inconsciente, siendo trasladado a un hospital. Al recobrar el sentido se encontró a sí mismo en un estado deprimente con dos costillas rotas, atravesando su pulmón y dos operaciones por delante, las cual no resistió, escapándosele la vida a los 23 años, luego de una semana agónica y el calendario marcó 6 de agosto de 1.922.

El barrio deBoedo  se tornó oscuro y gris por el mal clima y la partida de un ser que dejó la vida por sus colores. La lluvia se confundió con las lágrimas de 7.000 aficionados que rendían pleitesía al “Prócer” de Boedo.

Años más tarde la directiva de San Lorenzo instituyó el “Premio Jacobo Urso” destinado al deportista que haya destacado en su disciplina.

Jacobo disputó 107 encuentros y 6 goles con la camiseta azulgrana, pero su aporte no tiene precio y sirve de inspiración para todos los jugadores que necesiten sentir el verdadero amor y sentimiento por el conjunto de Boedo.  Hasta la próxima.      

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